domingo, 25 de mayo de 2014

EL ZANJÓN DE BARRIO A PARQUE

Reportaje publicado en el diario El Expreso el 12 de octubre de 1989.

           Casas en el Zanjón Casco Histórico de Ciudad Bolívar

·        Un conflicto de conceptos parece entrabar la ejecución de un proyecto financiado por el Instituto de Cooperación Iberoamericano con motivo de  quinto centenario del descubrimiento de América.

-Américo Fernández-
-Fotos de Henry Corradine-


Los habitados cerro El Zanjón, El Chivo y Temblador conforman prácticamente una unidad topográfica de atractivas calidades y posibilidades pai­sajísticas que refuerzan su valor e interés social por estar dentro del llamado Centro Histórico de la ciudad.
Esos cerros son barrios muy pintorescos, no de ahora sino que se han formado desde los momentos primigenios de la capital de la provincia. En un plano de la ciudad levantado en 1817 ya aparecen El Zanjón y Temblador con el nombre arrabales.
En el lapso de su gestión 1964-1967) el gobernador Pedro Battistini Castro acarició por primera vez la idea de darle a El Zanjón el tra­tamiento de un parque y al efecto expropió varias viviendas, entre ellas, la popular Casa de Tejas, para restaurarla y destinarla a una biblioteca. Pero como los gobernadores duraban tan poco en este Estado, la idea se frus­tró al ser sustituido Battistini.
Con la declaración del Casco urbano de la ciudad Monumento Público Nacional y la de­cisión de revitalizarlo ante la proximidad de la celebración del quinto centenario del desc­ubrimiento de América, los cer­ros El Zanjón, El Chivo y Temb­lador volvieron a llamar la atención de los urbanistas y se decidió, dada sus característic­as naturales muy peculiares, transformarlo en un parque para cuyo financiamiento se ofreció  el Gobierno de España a través  Instituto de Cooperación Iberoamericano.
Se anunció entonces como  uno de los proyectos más atractivos de la Oficina Técnica Centro Histórico. El  ICI asignó su primer aporte para  iniciar las obras civiles: electricidad, sanea­miento, camineríaS y reubica­n de 30 familias que afectan la zona.

EN LOS PARQUES
LA NATURALEZA ES LIBRE
La Oficina Técnica que elaboró el Proyecto, lo hizo partiendo del clásico concepto de lo que universalmente se en­tiende por Parque: "Lugar donde se deja a la Naturaleza en absoluta libertad, sin que el hombre intervenga para nada, pues su acción se limita a construir caminos y refugios que permitan al visitante la re­creación, el reposo y, en fin, admirar cómodamente los más hermosos panoramas".
Indiscutiblemente que El Zanjón reúne todas las condi­ciones de un parque, espe­cialmente por la extraordinaria visual del Orinoco, por las pie­dras monumentales que juegan con los árboles en intrincado laberinto deparando las más insólitas sorpresas naturales. Pero entre piedras y árboles el hombre ha construido vivien­das y hecho de ese ambiente tan próximo a la Plaza Bolívar y la Catedral, su habitad por casi dos siglos. Entonces, ¿hay que desalojarlos?

LA COMUNIDAD SE RESISTE
Los moradores de los cerros El Zanjón, El Chivo y Tembla­dor alegan que ese concepto de Parque no es válido para esa zona, pues sus peculiaridades son únicas, toda vez que allí las pocas vi­viendas existentes forman parte bio-arquitectural dentro del contexto paisajístico. Esas humildes viviendas de gente buena, de gente sana y trabaja­dora que emerge entre las pie­dras y árboles humanizan de una manera emocionantemente sensible lo que de por si es un Parque, un Parque con sus ca­racterísticas muy legítimas que no hay porque desecharlas.

BIENVENIDO EL PARQUE
PERO NO A COSTA NUESTRA
La idea del parque es bienve­nida para los moradores de El Zanjón, pero no a costa de su salida de allí.
-La comunidad -dice la antro­pólogo María Eugenia Villalón, presidenta de la Asociación del Casco Histórico- comparte y acepta el Proyecto, pero en el sentido de sanear y realzar la topografía y el paisaje   Lo que le preocupa es el aspecto del Proyecto que propone que pretende eliminar la presencia humana de los cerros.  Es decir, que si el proyecto sigue adelante tal como originalmente se concibió , en  El Zanjón no quedarán sus tradicionales habitantes ni menos una vivienda en pie. La decisión ya tomada de despoblarlo, realmente nos luce absurda.
Considera la comunidad que la presencia humana no es in- compatible con la idea de un Parque y, es más, piensa que la presencia de viviendas y personas dentro del mismo le daría calor humano permanente a ese paisaje.
Por otro lado, estima que El Zanjón constituye parte de la zona decretada Centro Histórico Nacional. Un barrio tradicional, el más antiguo que tiene la ciudad, con expresiones culturales propias valiosas que no hay porqué eliminar. En fin, el proyecto arquitectónico, aún cuando escasamente conocido o explicado, no es incompatible.  La justificación técnica o arquitectónica  en cuestión, no tiene porque hacer imprecindible tumbar las viviendas y sacar la gente.

¿UN ANTRO DE MALANDROS?
Trino Sánchez, artesano uno de los habitantes más antiguos de El Zanjón, nos comenta  que hay gente importante en esta ciudad que alega que el cerro es "un antro de malandros".
-Pero -afirma sin equívoco que es una percepción referencial totalmente errada. Tanto cerro El Zanjón como El Chivo  y Temblador, conforman el barrio más sano y también más tradicional de la ciudad,  Acaso venga por herencia cultural de sus primeros habitantes, entre ellos, la familia Contasti Gerardino de destacada figuración en el seno de la sociedad angostureña.

SEMEJANZA DE LA ENCARAMADA CON EL ZANJON
Otro de los habitantes de El Zanjón bastante conocido en la ciudad es el poeta Jesús Colina uno de los que desde el primer momento que se anunció la intervención de El Zanjón, alzó su voz contra la decisión de desalojar del cerro a sus habitantes tradicionales.
Comenta el poeta a manera de ilustración en que en estos días se fue a La Encaramada (paraje de pescadores en la ribera opuesta del Orinoco-Soledad y se emocionó al ver los rostros tan auténticos del medio. Rostros que aún no han perdido el rasgo antiguo de sus ancestros.
Esta comunidad tan auténtica de pescadores, tan arraigados en el ambiente, es lo que importa , lo que viene a ver el turista si es que de turismo se trata  De suerte que es también lo que importa en el caso de El Zanjón.  La humanización de ese paraje es vital,  Lo que hay que hacer en todo caso es concienciar  a la gente del lugar para que participe y coadyuve a la conservación y mantenimiento del ambiente partiendo de la convicción de que el 99 por ciento de los moradores es gente sana.

REFORMULACION DEL PROYECTO
La presidenta de la Asociación de Vecinos del Casco Histórico y demás miembro de la directi­va. han hecho, aunque infructuosamente hasta el mo­mento, gestiones para ser re­cibidos por la arquitecto Elisa Guedez, coordinadora de la Ofi­cina Técnica así como del Gobernador Luis Felipe Goubat y próximamente piensan hacerlo con el entrante, a fin de solicitarles una reformulación del Proyecto del Parque El Zan­jón en el sentido de que "en vez de un Parque sin gente, sea un Parque con gente porque tene­mos la experiencia del Parque del Fortín El Zamuro de donde desalojaron a sus habitantes y hoy es una zona totalmente muerta de Ciudad Bolívar".
-No queremos otra zona muerta en la ciudad  propensa a ser convertida en guarida de malandros.
-¿Creen ustedes en conse­cuencia que el parque está deri­vando en un problema social?
-Exactamente, y nosotros planteamos que en vez de uti­lizar la inversión de ese pro­yecto para crear un problema social y dejar a más de 30 fa­milias sin viviendas, este dine­ro sea empleado positivamente en la conservación de las vi­viendas rescatables, consolidando  dotándolas y remodelándolas.

UN AMBIENTE DIDACTICO E HISTORICO
El arquitecto Antonio Violich, quien ha realizado tra­bajos en el casco histórico para el sector oficial, destaca en lo referente al Parque El Zanjón, la importancia que tiene el cri­terio urbanista que nos llegó de Europa a través del goberna­dor don Manuel Centurión, en establecer una trama urbana que  todavía utilizamos con plena funcionalidad que es el llamado Cuadrilátero Histó­rico, adyacente a El Zanjón.
El Zanión representa lo que sería el cambio de un ambiente en cierta forma rural. Lo que es el centro histórico de la ciudad mantiene ambos ambientes: lo moderno y lo rural muy juntos, muy próximos en estrecha y armónica integración.
-En si -dice Violich- es un am­biente didáctico e histórico para quien no conoce el desa­rrollo urbano de Ciudad Bolí­var.

NO ABANDONAR
LAS VIVIENDAS
ES LA CONSIGNA
Elbia Barrios, dirigente de la comunidad, es otra de las que aboga a favor de los moradores de El Zanjón y los anima para que no abandonen las viviendas aún cuando muchos de ellos ya cobraron al Gobierno el valor de sus bienhechurías.      
-¿Qué dicen los moradores?
-Los que cobraron al Gobierno el valor de sus viviendas  estaban resignados a irse porque nadie los defendía, pero ahora tienen a la Asociación de  Vecinos que los respalda y defienden y están resistiendo las [ visitas de la Policía. Yo les digo que esperen hasta que la directiva se entreviste con los res­ponsables del Proyecto.
-¿Ya se entrevistaron?
-Nadie hasta ahora nos ha recibido y debe ser porque no hay la razón válida que justifique el desalojo.    
-¿Ustedes conocen el Proyecto?   
-Ese es el problema que no nos han dado a conocer el Proyecto. Es más, tenemos enten­dido que ni siquiera está concluido. Está planteado construirle caminerías, iluminarlo, sanearlo, en fin, varias obras civiles. Esto nos parece maravi­lloso, pero todavía creo que no saben ni siquiera por donde pa­sarán las caminerías. Enton­ces, ante todas las indefinicio­nes que 'sabemos que las hay, pensamos que es absurdo tum­bar primero y ver después qué vamos a hacer.





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